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Fulbo

Míticos goles y extrañas teorías

Un mes y veinte días han transcurrido desde aquel partido en que nos honrara con su presencia el enigmatico personaje de H.G. Wells, "el hombre invisible". En este tiempo han desfilado por el verde césped grandes figuras, algunas con penas, todas con gloria. Corriendo el riesgo de ser injustos vamos a tratar de recordar a estos grandes jugadores y sus hazañas.

Corría el minuto 97 de la única etapa, la pelota busca al jugador y cae redonda, mansa en los pies de Roque Raúl Fede Alfaro. No precisa el crack levantar la vista, su sexto sentido le indica que el arquero Martín Neri a salido a la caza de dípteros de la familia de los muscidaes, cuyo ciclo de vida es holometábolo (papar moscas) y así nomás, de tres dedos nuestro héroe acaricia el balón que después de una comba envidiable encuentra su destino irremediable, el gol.

En el mismo partido, probablemente en el minuto 119 de la misma etapa, Julio "Aquiles" Lesce (el de los pies ligeros) haciendo gala de su habilidad, un verdadero "dechado de virtud", después de dejar en el camino a varios rivales, pisa la pelota, amaga el pase y sorprendiendo a todo el estadio, le pega fuerte, de derecha al segundo palo de un arquero que, ya vencido, acepta con resignación el sino, la fatalidad, la suerte final de tamaña jugada.

No recuerda el cronista si fue en el mismo partido (asistimos al nacimiento del mito) Martin Neri, quien fuera arquero hasta el momento pasa a convertirse en incisivo delantero. Con garra, destreza y tezón elude adversarios. Entre tanta pierna fuerte va perdiendo equilibrio y desde el piso emulando aquel memorable gol del "astro argentino", "barrilete cósmico", desde el piso decía y sin ángulo, define...

Cubierto de polvo y con un fuerte golpe en el empeine solo atina a preguntar... ¿entró? recibiendo una sonrisa cómplice de su compañero José Santucho como toda respuesta.

A propósito de Santucho...

El jugador Goyo Molbert, basándose en la teoría del doctor Frederick H. Meisternacht sobre la existencia de entidades inteligentes con capacidad para manejar dos o mas cuerpos biológicos, propuso separar a los hermanos Santucho aduciendo "juego desleal". "De otra manera no logra entenderse el nivel de comunicación de estos personajes dentro de la cancha". "Cuando uno de los dos recibe de espaldas, el otro ya está desbordando y al segundo siguiente tiene la pelota en los pies". "Nunca se miran, nunca se hablan, pero existe evidentemente un tipo de código completamente incomprensible para el resto de los jugadores" son algunas de las definiciones del polifuncional Molbert.

Quedan en el tintero las delicias del eterno René, los autoreproches de Esteban Vázquez, la delantera menos goleadora de la historia del fútbol universal, el atropello a las instalaciones del club y el misterioso accidente entre dos jugadores cuyas cabezas no podrían estar jamás a la misma altura.

Hasta la próxima.

 

 

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