Volvió una noche, no la esperaba...
Contra todos los pronósticos (incluso el meteorológico) maleficios, brujerías, agorerías y aquelarres volvimos a jugar al fulbo. Algunos venían con pretemporada a cuestas, pero la mayoría teníamos menos estado que década menemista!
Un comienzo verdaderamente auspicioso si se tienen en cuenta las condiciones climáticas ideales para esta justa deportiva (si hiciéramos una lista con los 3 mejores recuerdos de la infancia seguro estáría jugar a la pelota en cancha embarrada!)
Después del agónico empate en tiempo de descuento (convertido por la figura de la cancha, nuestro 9 de área, delantero de metegol, pintado... de azul y negro) no hubo resto físico y mental para celebrar, solo un par de cervezas, una botella de agua y una pecsi coronaron este maravilloso evento, mojón del deporte nacional.
Confiamos que el devenir aporte lo que falta para que esta bacanal se complete:
Asado, vino y mas pedos y eructos.
Abrazos pa’ todos.
Beto.
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